Edificio de viviendas Real229

2002 - 2011

Calle Real, 229
San Fernando | Cádiz

Promotor

Asunedu, S.A.



El punto de partida lo constituye el entendimiento de que el edificio está íntimamente ligado a la ciudad y al territorio circundante, y aspira a construirlos, interpretándolos. Para ello se ha procurado en primer lugar que la arquitectura interiorice los valores urbanos, aquí significados por la fragmentación del edificio en diversas piezas, lo que permite la aparición dentro del mismo de numerosos espacios de transición articulados a través de calles interiores y pasarelas de comunicación, que inducen una diversidad de recorridos y de posibilidades de encuentro, en un ámbito intermedio entre la calle y la casa. A la vez se ha intentado potenciar la relación del edificio con la calle, a través de los portales y los locales comerciales, y con los edificios circundantes, por medio del patio central que, siguiendo lo establecido por la normativa urbanística, se interpreta como un patio de manzana, apto para la estancia y la relación con los vecinos.


Siguiendo la antigua tradición urbana de las ciudades costeras gaditanas, la relación del edificio con el territorio se resuelve básicamente en la azotea, lugar privilegiado desde donde se disfrutar las vistas del singular paisaje de marismas, esteros y antiguas salinas del parque natural de la bahía.


Por lo que se refiere al tipo, en lugar del convencional bloque en H, se ha optado por un sencillo bloque lineal que, para adaptarse al fondo edificable establecido, vuelve sobre sí mismo y aloja en su interior un pliegue en forma de calle interior. En el diseño de las viviendas se ha atendido a la resolución de aspectos habitualmente poco atendidos, como la proporción de espacios de almacenamiento o la separación entre las zonas de día y de noche, ocultando a la vista las puertas de entrada a los dormitorios.


El tratamiento de los materiales y las texturas es donde mejor se condensa el empeño por subrayar las pocas pero profundas ideas en torno a las cuales se ha construido el proyecto. La misma discreta atemporalidad que resulta visible por fuera, se aprecia también por dentro: el granito oscuro y el revoco blanco de los exteriores permiten crear una fachada que busca recalcar el carácter urbano de la arquitectura propuesta; la madera de iroko y el mármol crean en los interiores el ambiente adecuado para la vida doméstica.